Con este frío, te traemos una receta que no podía faltar en nuestra web: las medialunas con dulce de guayaba, un clásico paraguayo para la merienda.
El secreto de la masa: la manteca tiene que estar bien fría al momento de trabajar la masa, para lograr esas capas hojaldradas que hacen que la medialuna quede crocante por fuera y tierna por dentro. Si la manteca se entibia mientras amasás, metela unos minutos al freezer antes de continuar.
Variaciones: en lugar de dulce de guayaba, muchas familias las rellenan con dulce de mamón o dulce de leche, y hay quienes las pincelan con almíbar apenas salen del horno para darles un brillo extra.
Cómo servirlas: se disfrutan mejor recién horneadas, todavía tibias, junto a un cocido o un café con leche bien caliente — la combinación perfecta para una tarde fría.
Esperamos que las disfrutes y nos cuentes qué te pareció.
En un bol colocar parte del azúcar, es decir 1 cucharada. Agregar también la levadura y el agua tibia. Dejar derretir completamente los grumos de la levadura.
Una vez derretida la levadura, agregamos primero 3 tazas de harina, los huevos, la manteca derretida y el resto de la azúcar. Batir bien todo eso y luego con las manos agregarle toda la harina restante (2 tazas). Mezclamos bien y agregamos la vainilla y el agua de azahar (si tenes) y amasar muy bien.
Tapamos el bol y dejamos descansar por 10 minutos, hasta que veas que aumente el doble de su volumen. Una vez listo, amasamos con las manos y dejamos descansar por segunda vez, 10 minutos.
Una vez listo, sacamos la masa del bol y cortamos en pedazos. Estiramos cada pedazo con ayuda de un palote y procedemos a formar las medialunas cortando la masa en forma de triángulo, comenzamos a enrollar desde la parte más ancha y antes de terminar le colocamos en el centro un trozo de dulce de guayaba.
Una vez armadas todas nuestras medialunas, las colocamos en una asadera engrasada y la dejamos descansar hasta que crezca su volumen nuevamente (unos 10 minutos aprox.). Luego la pintamos con la yema, le podemos espolvorear azúcar impalpable si te gusta o bien la podes dejar así.
Y la metemos al horno precalentado a 180° hasta que estén doradas.
Y listo, tenemos una merienda deliciosa.
¡Que disfrutes!