Hoy te traemos una receta fácil, rápida y deliciosa: nuestro budín de queso, también conocido en otros países como "cheesecake", pero con ese toque casero y tradicional que tanto nos gusta.
El truco para que no se raje: cociná el budín a temperatura moderada y, si tu horno tiende a ser fuerte, colocá el molde dentro de otro más grande con un poco de agua caliente (baño María). Esto evita que la superficie se cocine más rápido que el centro y se agriete.
Variaciones: podés usar queso Paraguay rallado en lugar de queso crema para una versión más local y con más sabor salado, o combinar ambos para un equilibrio entre cremosidad y carácter.
Cómo servirlo: ideal bien frío, después de un mínimo de 4 horas de heladera, acompañado con un poco de dulce de guayaba o mermelada casera por encima. Perfecto para la merienda o como cierre de un almuerzo familiar.
Te aseguramos que no te vas a arrepentir de animarte a prepararlo. ¡Contanos cómo te salió!
Colocamos los 250 gramos de azúcar en una budinera y llevarla a baño maría a fuego suave. Una vez que tome color, movemos la budinera de lado a lado para que todas las paredes queden cubiertas del azúcar.
En otro recipiente mezclamos el queso con la salsa blanca y los revolvemos bien. Una vez que bien integrada, agregamos los huevos previamente batidos y mezclamos bien.
Lo condimentamos con pimienta y nuez moscada y lo vertemos a la budinera preparada. Ponemos agua tibia sobre un recipiente para luego agregar la budinera encima y lo cocinamos a baño maría al horno por 30 minutos.
Esperamos que te guste, que disfrutes!