En Paraguay abundan las matas de guayaba (Psidium guajava), un árbol tropical de frutos medianos, en forma de pera, con un interior carnoso y muy dulce. Esta mermelada es una de las formas más ricas de aprovecharla.
El truco para que no quede amarga: colá bien la pulpa después de licuar las guayabas para eliminar todas las semillitas, que si quedan en la mezcla le dan un sabor y textura desagradable al final.
Variaciones: si te gusta más especiada, podés sumar un poco de jengibre rallado junto con la canela y el clavo de olor, para una versión con más carácter.
Cómo servirla: untada en pan casero o galletitas para acompañar un té o café, o como relleno dentro de una pastafrola horneada — ahí es donde esta mermelada realmente se luce.
¡Esperamos que disfrutes de este rico dulce!