El surubí integra la cultura gastronómica tradicional de nuestro país, siendo una de las herencias de la cocina indígena guaraní que todavía disfrutamos hoy.
El punto justo de cocción: el surubí es un pescado de carne firme, así que hay que evitar cocinarlo de más porque se seca rápido. Lo ideal es sellarlo apenas unos minutos por lado y terminarlo de cocinar dentro de la salsa de crema a fuego bajo, para que se impregne de sabor sin perder jugosidad.
Variaciones: algunas familias le agregan un toque de mostaza o nuez moscada a la salsa de crema para darle más profundidad, y otras prefieren sumar champiñones salteados para una versión más completa.
Cómo servirlo: queda perfecto con arroz kesú, que ayuda a acompañar la cremosidad de la salsa, o con puré de papas si buscás algo más suave. Un toque de perejil fresco picado al final le da color y frescura al plato.
Esperamos que te guste esta receta llena de sabor. ¡Contanos cómo te quedó!
Se cortan los pedazos de surubí de un dedo de espesor más o menos (o como más de guste). Una vez cortados, los acomodamos en una fuente y los condimentamos con limón, sal y pimienta.
En una cacerola, agregamos la crema de leche, manteca, leche y maizena. Calentar a fuego bajo, hasta formar una crema y lo condimentamos con sal y pimienta.
Una vez lista la salsa, así caliente se vierte sobre el surubí y luego lo espolvoreamos con un poco de nuez moscada y mucho queso rallado. Lo llevamos al horno por 50 minutos a 180°.
Mientras se cocina podemos preparar un arroz kesú, puré de papas o un rico salteado de verduras para acompañar.
No te imaginas lo delicioso que queda, una locura. ¡Que disfrutes!