El Vorí Vorí blanco es una variante del tradicional Vorí Vorí de Pollo o Vorí Vorí de Carne, con la diferencia de que no lleva ningún tipo de carne — es puro caldo de verduras con las clásicas bolitas de harina de maíz, queso Paraguay y un toque de grasa de cerdo o aceite.
El punto clave: al no tener carne que le dé cuerpo al caldo, es importante dejarlo hervir el tiempo suficiente con la cebolla bien cocida para que el sabor no quede plano — la base de sabor acá depende enteramente de las verduras y el condimento.
Variaciones: podés sumarle un locote o zanahoria picada al caldo para darle más color y sabor, ya que al no llevar carne, cualquier verdura extra suma bastante.
Cómo servirlo: bien caliente, acompañado de mandioca cocida o frita, ideal para los días fríos de otoño o invierno.
Nos encantaría que te animes a probarlo. ¡Esperamos que lo disfrutes tanto como nosotros!
Si preferís la versión con pollo, elegida el mejor plato del mundo por TasteAtlas, probá también el Vorí Vorí de Pollo o Gallina.

Vorí Vorí Blanco
Ingredientes
Caldo
Vori
Instrucciones
Preparación de Vorí
Poner en un bol la harina de maíz, el queso y la grasa con un poco de sal y caldo formar una masa compacta pero no dura
Armar las bolitas tomando una pequeña porción de la masa y bollar entre ambas manos y reservar
Caldo
Cocinar en la grasa, la cebolla cortada finamente, sin que tome color
Agregar el agua hirviendo e incorporar las bolitas de vorí vorí
Finalización del plato
Colocar el caldo a hervir agregando las bolitas de vorí una a la vez.
Cuando las bolitas de vorí suban a la superficie, estarán listas.
¡A disfrutar!
