Tarta de Queso

Existen muchísimas versiones de tarta de queso alrededor del mundo, dulces y saladas. Esta es la versión paraguaya: una masa casera rellena con una mezcla de tres quesos —queso fundido, queso rallado y queso mantecoso— combinados con huevo, leche y un toque de pimienta.

El tip para una masa perfecta: trabajá la manteca fría con la harina rápido, con las puntas de los dedos, para que no se caliente — eso es lo que da esa textura quebradiza típica de una buena tarta.

Variaciones: podés combinar los quesos que tengas a mano; cuanto más variedad de quesos uses, más profundidad de sabor le vas a dar al relleno.

Cómo servirla: como entrada de un almuerzo o cena, tibia recién horneada, sola o acompañada de una ensalada fresca que corte con la cremosidad del relleno.

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Budín de Pan

El budín de pan es un postre popular en cocinas de todo el mundo, conocido por ser sencillo, delicioso y muy económico — la excusa perfecta para aprovechar ese pan que quedó duro de días anteriores.

El secreto de la textura: dejá remojar bien la miga de pan en la leche antes de mezclar con los huevos y el azúcar, hasta que esté completamente deshecha y sin grumos secos — eso es lo que le da esa consistencia húmeda y pareja al hornearlo.

Variaciones: podés sumarle pasas de uva remojadas en un poco de oporto o jugo de naranja para un toque más especial.

Cómo servirlo: tibio recién salido del horno, o frío de heladera, con un poco de dulce de leche o caramelo por encima. Perfecto de postre después de una comida o para una reunión con amigos.

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Guiso de fideo moñito

Guiso de fideo moñito

No hay nada más clásico en los almuerzos paraguayos que un buen guiso, y este lleva carne vacuna con fideo tipo “moñito” (Farfalle, como se lo conoce fuera de la región), cocido en un caldo de tomate, pimentón, comino y tomillo.

El tip para que el fideo no se pase: agregalo al guiso recién cuando la carne ya está tierna y el caldo con buen sabor, y contá el tiempo justo de cocción del paquete — el moñito se pasa de cocción muy rápido y pierde su forma.

Variaciones: podés sumar zanahoria o zapallo en cubos para un guiso más completo y con más verdura.

Cómo servirlo: bien caliente, recién hecho, con perejil fresco picado por encima. Es una comida sumamente nutritiva, ideal para un almuerzo contundente de entre semana.

Aprendé a hacerlo con nosotros y contanos cómo te va. ¡Que disfrutes!

Mzamorra

Kaguyjy (Mazamorra)

El Kaguyjy o Mazamorra es un postre típico paraguayo preparado a base de locro (maíz blanco), de consistencia cremosa y muy suave al paladar. Se sirve tradicionalmente con azúcar, leche o miel por encima.

El paso que lo hace único: antes de cocinar el locro hay que pelarlo con “lejía”, un líquido preparado a base de ceniza de carbón vegetal disuelta en agua. Este proceso ablanda y separa la cáscara dura del grano de maíz blanco, dejándolo listo para cocinar hasta lograr la textura cremosa característica.

Variaciones: algunas familias lo preparan más espeso, casi como un puré, y otras lo dejan más líquido, tipo sopa dulce, según la ocasión.

Cómo servirlo: bien caliente en un plato hondo, con un chorrito de leche fría por encima que contrasta con el calor del Kaguyjy — así se disfruta tradicionalmente en las casas paraguayas.

¡Anímate a preparar este postre con historia!

Mandi'o Chyryry

Mandi’o Chyryry

El Mandi’o Chyryry, o mandioca frita crocante como lo dice su nombre, se prepara con mandioca ya cocida (mandi’o en guaraní, conocida como yuca en otras partes de América), salteada junto con huevo, cebolla, cebollita de verdeo y bastante queso Paraguay.

El tip clave: desmenuzá bien la mandioca cocida con un tenedor antes de llevarla a la sartén, en vez de cortarla en trozos grandes — así se integra mejor con el huevo y el queso, y se dora pareja.

Variaciones: podés sumar queso crema además del queso Paraguay para una versión todavía más cremosa por dentro, mientras se mantiene crocante por fuera.

Cómo servirlo: recién salido de la sartén, bien caliente, como desayuno contundente o comida completa. Es la excusa perfecta para aprovechar esa mandioca que sobró del asado.

¡Probá esta receta, te va a encantar!

Locro

Locro

El locro se prepara con maíz blanco tupí (un tipo de maíz duro), que primero se pisa en un mortero con agua y luego se cuela para separar los granos limpios. Se cocina en agua durante casi dos horas junto con espinazo, rabadilla y caracú, hasta lograr esa textura espesa y reconfortante.

El secreto para que quede bien espeso: cociná el locro a fuego bajo y sin tapar del todo la olla, revolviendo de tanto en tanto — eso ayuda a que el líquido se reduzca correctamente sin que el locro quede aguado.

Variaciones: además de espinazo y rabadilla, podés sumar chorizo para un locro todavía más sabroso y contundente.

Cómo servirlo: bien caliente, con queso Paraguay rallado y un toque de orégano por encima, ideal para el almuerzo de un día frío.

¡Animate a prepararlo y contanos cómo te quedó!

Mbejú

Mbejú

El mbejú es uno de esos alimentos que reconfortan el alma, con base de almidón de mandioca, grasa de cerdo y abundante queso Paraguay — perfecto para comer a cualquier momento del día.

El punto clave: la grasa tiene que estar bien integrada con el almidón antes de armar el mbejú en la sartén — eso es lo que evita que se desarme y hace que se formen esas capas crocantes tan características al dorarse.

Variaciones: hoy en día existen muchas versiones, como el mbejú relleno de jamón y queso, el de cuatro quesos, o incluso el “volcán de mbejú”.

Cómo servirlo: recién hecho, bien caliente, acompañado de un cocido negro, o junto a otras comidas típicas como la empanada de mandioca o el Payaguá Mascada.

La receta de este mbejú clásico es muy fácil. ¡Te invitamos a probarla y contarnos cómo te va!

Jopará

Jopará

El Jopará (o Yopará) significa en guaraní “mezcla de todo un poco”, y es un caldo preparado a base de locro (maíz blanco) y poroto, al que se le puede sumar carne y otras verduras según lo que tengas disponible.

El dato cultural: se consume tradicionalmente el primer día de octubre para “ahuyentar” al Kara’i Octubre, una figura de la creencia popular paraguaya asociada a las carencias y escaseces de esa época del año — comer Jopará ese día es casi un ritual de buena suerte.

El tip técnico: cociná el locro y el poroto por separado antes de unirlos, porque tienen tiempos de cocción distintos — así evitás que uno quede duro mientras el otro ya se pasó.

Cómo servirlo: bien caliente, con abundante queso Paraguay rallado por encima, en un día fresco de comienzos de primavera.

Esperamos que puedas hacer esta receta tan tradicional. ¡Contanos cómo te fue!

Tortilla Paraguaya

Tortilla Paraguaya

La tortilla paraguaya está hecha a base de harina de trigo, huevo y abundante queso Paraguay. Se la conoce también como “tereré rupâ” (literalmente “cama del tereré” en guaraní), porque tradicionalmente se come antes de tomar tereré, ya que esta bebida abre bastante el apetito.

El tip para que quede esponjosa: batí bien los huevos antes de incorporar la harina, y no satures la sartén con demasiada mezcla de una sola vez — así se cocina pareja por dentro sin quedar cruda en el centro.

Variaciones: algunas familias le agregan cebollita de verdeo picada a la mezcla para sumar un toque de sabor extra.

Cómo servirla: bien calentita, acompañando una sopa de verduras o un Soyo, o simplemente como parte del tereré rupã de la tarde.

¡Anímate a prepararla y contanos cómo te fue!

Chipa So'o

Chipa So’o

Cocinamos Chipa So’o (So’o significa “carne” en guaraní). Se acostumbra comer como media mañana o para el “tereré rupã” (antes del tereré), aunque se puede disfrutar a cualquier hora del día. Lleva una masa de harina de maíz, almidón de mandioca y queso Paraguay, rellena con un salteado de carne molida, cebolla, ajo y huevo duro picado.

El tip tradicional: si tenés la posibilidad, cociná esta chipa en tatakuá (horno de barro) entre 200° y 250°C — aunque en un horno convencional bien precalentado a esa temperatura también sale muy bien.

Variaciones: hoy en día existen muchas versiones con carne de pollo (chipa ryguasú) o de cerdo en lugar de carne vacuna, según lo que tengas a mano.

Cómo servirla: tibia, recién horneada, junto a un cocido o tereré. Con esta receta te van a salir aproximadamente 9 o 10 unidades, ideales para compartir.

¡Contanos cómo te quedó!